NO VEAS AL HOMBRE POR ENCIMA DE DIOS

En ocasiones, por nuestro entorno físico y emocional, las influencias más resaltantes que percibimos suelen venir de las personas que nos rodean; las cosas que hacemos mayormente son para quedar  bien ante una figura jerárquica bien sea laboral, o  encajar en un entorno social. Por ejemplo, un empleado trabaja y hace las cosas correctamente por ser responsable y quedar bien frente a su empleador, mas sin embargo el Señor en su palabra nos habla de la manera en que debemos hacer las cosas. “Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. “Gálatas 3:23-24 (NVI)

Cuando hay circunstancias difíciles, es muy fácil para un individuo depositar sus esperanzas en otras personas, bien sea por ignorancia o por sabiduría. Con esto quiero decir que en este caso el sabio hace su elección basándose quizás en la capacidad que  tienen  las otras personas de resolver el problema; el ignorante lo hace por alguna simple promesa de cambio sin indagar los métodos a utilizar y sobre todo ignorando la sugerencia de DIOS en la toma de decisiones.

Lo que hoy vemos en nuestro país, la infelicidad, el desánimo y un pueblo sometido a beneficios que no liberan, si no que atan, es causa y efecto del hombre, colocando sus esperanzas en otro hombre, de tal manera que muchas personas se han olvidado de las grandes cosas que el Señor puede hacer en sus vidas colocándolo a él en primer lugar, es decir, dejando que Dios tome su lugar en tu corazón, en tu casa, en tu familia, en tu ciudad y el país entero.

Puede que en el camino te encuentres con personas con la cual sientas paz, pero no representan la verdadera paz, lo que hoy encuentras en algo o alguien mañana puede que no lo sientas igual, eso pasará porque la fuente de donde creíste que siempre hallarías paz ha perecido. Pero te digo que hay una fuente de paz y de gozo que no mengua, es una fuente tan prospera que su capacidad de atención es inmensa y todo aquel que necesite puede acudir a ella; esa fuente divina es Cristo JESUS, en su nombre podemos confiar nuestra vida y al vivir para honrar su palabra, la percepción que tenemos del mundo cambia totalmente.

Tener a Dios en el primer lugar de tu vida, te hace crecer y también a los que te rodean, es la influencia del Espíritu Santo obrando en cada lugar donde tú te encuentres. Estarás alegres mientras otros se entristecen, tendrás paz mientras otros tienen contiendas, la provisión diaria no te faltará, mientras otros la anhelan incansablemente y en momentos sin tenerla; la felicidad de tu familia no dependerá de lo que hombres te pueda ofrecer, si no de lo que Dios ya te dio, lo cual haz recibido, y trae como consecuencia, bendiciones a tu vida.

Ya no hay situación difícil puesto que en la dificultad me alegro porque es ahí donde más tengo el respaldo de DIOS y es todo lo que necesito, de lo demás me encargo yo en su nombre.

No Comments Yet

Leave a Reply

Your email address will not be published.