¿Amigo de Dios o amigo del mundo?

¿Alguna vez conociste a dos personas que no eran compatibles, a tal punto que en el momento en que intentaste ser amigo de una de ellas, la otra persona parecía distanciarse? Sí, yo también lo viví con dos amigas que hoy vamos a llamar Ana y Elisa.

Ana era arrogante, tenía malos hábitos y estaba celosa de aquellas personas que tenían más méritos que ella. Mientras que Elisa era cortés, amable, cariñosa y sólo se entristecía cuando yo prefería a Ana, porque sabía lo perjudicial que era para mí tener esa relación. Sin embargo, Elisa siempre estuvo allí para brindarme su amistad y afecto, lo cual marcó mi vida profundamente.

Esta misma situación que experimenté en muchas ocasiones, también ocurre con Dios, y el sistema de este mundo, ya que no son para nada compatibles y uno de ellos es totalmente perjudicial para nosotros.

Vivimos en un mundo en el que su cultura, se ve influenciada por estos 3 elementos: un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones, lo cual no proviene de Dios, sino del mundo. (Ver 1 Juan 2:16 NTV). El sistema de este mundo, va a ser nuestra Ana.

Por otro lado, Dios nos creó para tener una amistad íntima con Él, y aun cuando el pecado trató de acabarla, Jesucristo vino a esta tierra a morir por nosotros en la cruz y así reconciliarnos nuevamente con el Padre para convertirnos en sus amigos. Un ejemplo de ello, fue el momento en que Jesús llamó a sus discípulos “amigos”, y aunque éstos no estuvieron presentes en el momento más difícil, el Señor nunca se apartó de ellos, ha sido fiel siempre, tal cual como Elisa.

Dios desea que seamos sus amigos, no obstante, el mundo también. La amistad que decidas tener, también va a determinar lo bien o lo mal que puedas ser influenciado. Jesús está allí para guiarte, consolarte y revelarte cuanto te ama, mientras que el sistema de este mundo busca envolverte para hacerte creer que tiene los mejores deleites, pero que en realidad son destructivos.

Hubo un hombre que fue amigo de Dios, y disfrutó de la bendición de Dios, no sólo él, sino sus descendientes también, éste se llamó Abraham. Por otra parte, un hombre siendo amigo de Jesús, envuelto en la avaricia, decidió apartarse y convertirse en amigo del mundo, y su fin no fue muy bueno, este se llamó Judas.

Finalmente, debes elegir correctamente hoy ¡Cree en Jesús! Pasa tiempo con él, obedécelo en su palabra y vas a experimentar al mejor amigo, Jesús.

Jesus MDV

Levantando el nombre de Jesús y promoviendo su modo de vida

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